La terquedad y la soberbia siempre serán malas consejeras.
A mí se me responsabiliza de las desgracias judiciales de varios personajes de la vida pública chocoana -ellos y sus obsecuentes copartidarios- por la sola razón de haber hecho de la lucha contra la corrupción, uno de los principales componentes de mi proyecto de vida, y pese a que públicamente he manifestado, solo haber denunciado…

