Por: Odín Sánchez Montes de Oca

Cuando el ilustre ex magistrado de la honorable Corte Suprema, José Leónidas Bustos -hoy reo de la justicia colombiana- en su calidad de ponente y 8 miembros más de su Sala de Casación Penal, me condenasen a la pena de 9 años de prisión, casi 6 mil millones de pesos de multa y a la pena accesoria para ocupar cargos públicos igual a la pena principal, por el delito de concierto para delinquir agravado, llamado mediáticamente como Parapolítica, e interpretado por los enemigos políticos, unos como que hubiéramos pedido apoyos económicos y electorales al Alemán -comandante de las autodefensas que operaban en el Urabá chocoano y antioqueño-, y otros que aún dicen que con nuestros crímenes teñimos de sangre las aguas del río Atrato. El Dr. Rufino Córdoba por su lado y para retratar lo que sucedía conmigo y otros políticos de esta importante región del país, le dio por decir que estábamos “liquidados”, pero la verdad es que yo, ante lo duro de la pena que el artículo 122 constitucional convertiría en inhabilidad permanente, la tomé con la jocosidad que me caracteriza y hasta mucha gente hoy no cree sobre mi viaje a Canadá durante estuve preso de verdad.
A raíz de lo dicho por el Dr. Rufino -que los políticos del Chocó estamos liquidados-, comentario que complementó Luis Gilberto pidiéndonos que además, deberíamos pedirle perdón a la sociedad chocoana, conociendo la condena de este para las calendas de 1997 por peculado por destinación oficial diferente con ocasión de la construcción de la “escuelita” en Andagoya y la anulación de la elección como gobernador del Chocó en el 98 -cuando el chocorazo de Santa Catalina de Catrú, Municipio del Alto Baudó, por medio del cual le birlaron la elección a Juan B. Hinestroza- y posteriormente en el 2012, le respondí a uno y a otro que, si nosotros estamos liquidados, por las mismas razones en las que se basó la Sección Quinta del Consejo de Estado para anular el decreto 0657 de 21 de mayo del 2024, por medio del cual el gobierno de Petro lo había nombrado como Canciller, hechos que me dieron para hacer otro de esos chistes flojos míos cuando sostengo que, si yo estoy liquidado, más liquidado está Luigi -como algunos le dicen al ex embajador en Washington-, no solo por la condena del tribunal, la que entre otras cosas agotó todas las instancias en la jurisdicción ordinaria, sino porque infortunadamente aparece no cualquier juez de Lorica-Córdoba, sino la paisana y vecina del Barrio Cristo Rey -juez de ejecución de penas para el entonces-, quien en la más absurda de las decisiones judiciales que se conozcan, rehabilita al reo -basada en un tal principio de favorabilidad- para que sucesivamente sea designado en el gobierno Santos como Ministro del Medio Ambiente (2016) y en el gobierno Petro como Embajador en Washington (2022) y Canciller (2024), honor para él y los chocoanos que se vieron y aplaudieron toda la película que termina con el fallo con que hoy, el Consejo de Estado le da la razón a quienes por expresar sus posiciones frente a este tema, se les endilgaba una presunta persecución política contra el ex candidato presidencial.
Tal y como sucede con las investigaciones de carácter penal que en las dos últimas décadas se han llevado contra determinados personajes públicos por corrupción en el Chocó, quienes se atrevían a insinuar o comentar sobre la posible condena o inhabilidades del ingeniero Luis Gilberto, tenían que pagar escondedero porque las bodegas y ciertos opinadores afectos al ilustre andagoyence no se lo perdonaban, no los bajaban de antichocoanos, de envidiosos, en fin, era como hoy, un debate en redes entre quienes lo comparaban con Diego Luis o lo elevaban a la categoría del negro más importante que haya parido la madre patria, hasta quienes simplemente lo señalaban como un encantador de serpientes. En una de sus últimas salidas, durante la campaña presidencial, se hizo notorio con la frase en tribuna: “Negro que se respete, no vota por la derecha”, por supuesto que unos lo victoreaban y otros lo vituperaban, tanto que, le enrostraron en comentarios, que antes de Petro había sido elegido como gobernador del Chocó en dos ocasiones y ministro del medio ambiente con el aval de Cambio Radical -partido de derecha-; situación que contrasta con su arenga y lo hace ver como un oportunista, al decir de muchos dirigentes o líderes de organizaciones de izquierda o negritudes del país o de la región.
No soy quién para sentar jurisprudencia al respecto, pero así como algunos siguen la tesis de que la anulación del decreto 0657 de 21 de mayo de 2024 no produce ningún efecto jurídico hacia atrás -nadie le puede quitar lo bailado a Luigi-y aunque de dicha sentencia apenas surja una inhabilidad de carácter permanente que le impediría al Dr. Murillo ser designado/nombrado o elegido a cualquier cargo público, yo le agregaría un efecto más, y es el de que en mi caso particular, no le volveré a llamar o a decir: Ex gobernador, ex ministro de ambiente, ni ex embajador en Washington, ni ex canciller al paisano, porque insisto en que, a partir de la condena de 1997, todos los actos administrativos mediante los cuales lo exaltaron a la gobernación y a los distintos ministerios, estuvieron viciados de nulidad con efectos ex tunc desde el principio, así contra la mayoría de ellos, por efecto del transcurso del tiempo, no se pueda intentar ninguna acción que los haga desaparecer de la mente de los ciudadanos o del escenario jurídico, o porque no proceda la extensión vía analógica de los efectos del 0657 de 2024 al resto de los actos administrativos que protocolizaron sus elecciones y designaciones del pasado.
PDTA 1: Y pensar que yo casi voto con el hombre por el chocoanismo -un compadre laureanista muy amigo de él casi me convence-, si no hubiese sido por la famosa frase de “Negro que se respeta, no vota por la derecha” me había enredado.
PDTA 2: Sabemos que por lo ágil y brillante que es, intentará buscar a otra Maritza o juez de Santa Cruz de Lorica, para que vía acción de tutela le revindiquen sus derechos -lo que ya había intentado ante la honorable corte habiéndosele negado-; lo que quiere decir que, a este asunto ya no le cabe un tinto, y al decir de Rufino, el hijo del compa Julio está completamente liquidado.
PDTA 3: El lamentable y triste fallecimiento de la tía más alcahueta del mundo: Celmira Sánchez de Bejarano, retrasó esta entrega y me obliga a escribir una especialmente para ella.


