Por: Odín Sánchez Montes de Oca

Por supuesto que anticipé que la primera entrega daría lugar a que la Bodega “Se veía venir” se viniera, y dicho y hecho, se vino con un refrito hace días, en el que se menciona una investigación contra el Dr. Patrocinio desde hace 16 o 18 años, que cada que se aproximan unas elecciones, los adversarios aprietan -en esta ocasión evitando que la acción prescribiera por el transcurso del tiempo-, con el objetivo de deslucir su imagen y restarle posibilidades a una eventual candidatura suya o de algún otro miembro de su familia o de su partido; se vino también contra la Dra. Astrid -de buen desempeño en la Cámara-, por una investigación (Cosa juzgada) cuando fungió como Fiscal Seccional del Chocó, en la que el estado resultó condenado a indemnizarla al encontrar responsable a la Fiscalía por los errores cometidos en dicho proceso; porque para incomodarme a mí no creo, porque yo ya estoy liquidado para aspirar a cargos públicos o de elección de por vida, por una condena que, en cuanto injusta, hasta la he tomado en chiste, como aquello de mi viaje a Canadá, cuando estaba era encanado en la Picota. Pero miren ustedes como es la vida, que el magistrado José Leónidas Bustos, a quien hoy la Corte, al confirmarle la condena a más de 10 años de prisión, se encuentra prófugo de la justicia o huido en algún lugar de Canadá, con circular roja de la Interpol a sus espaldas, que cuando lo capturen, lo más seguro es que, existiendo acuerdo de extradición entre los dos países, lo traigan de patas atadas y cruzadas, cual marrano rumbo al matadero, y todo por dirigir el “Cartel de la Toga” que tanto daño le hizo a la justicia y a muchos inocentes como el suscrito, por ser el ponente de mi condena.
Pero aquí les va el complemento del primer caso que no les tiré en la anterior entrega, por el espacio de la columna, y porque le faltaba algo: Nada más ni nada menos que la otra denuncia contra Martín Sánchez y Gilder Palacios, radicado: 270016001099202512023, instaurada ante la misma Dirección Seccional de Fiscalías a cargo de Mayesty Mesa y asignada a la Fiscalía Sexta de Delitos Contra la Administración Pública, por los injustos de peculado por apropiación, falsedad ideológica en documento público, fraude procesal y asociación para cometer delitos contra la administración pública, porque en la primera denuncia no fueron vinculados, resaltando como se desprende del correspondiente libelo que quien suscribe la correspondiente denuncia no es cualquier perico de los palotes, por lo contundente del escrito, de cuya fuente primigenia extracto y traigo a este escrito los hechos: 1o. y 2o. en los que relata el denunciante que, el 28 de agosto de 2009 Comfachocó radicó denuncia ejecutiva contra el Municipio de Quibdó ante el Juzgado 1o. Administrativo Oral del Circuito, regentado por el Dr. Romaña Tello, quien ordena el embargo a las arcas municipales en favor de Comfachocó; habiéndose terminado el proceso el 23 de junio de 2010, como aparece registrado en el proceso, pero por alguna irregularidad o desidia del Municipio de Quibdó y complicidad del juzgado, dieron lugar a que se siguieran haciendo los descuentos a las cuentas municipales entre 2018 y 2021, creándose el remanente reclamado y recibido ilegalmente por el abogado Jackson Faber Asprilla, asociado con el ex alcalde Martín, el juez Romaña Tello y el Hombre de Atrás (Gilder Palacios), tal y como lo deja entrever la denuncia que da origen al proceso aquí señalado.
Dice el denunciante (no yo) en el numeral 3o. de la denuncia que, bajo esa información y desprendidas las irregularidades, tuvo que existir el aviso del juez al alcalde para que, de manera grosera, este contratara u otorgara poder a un abogado -amigo de todos- para que solicitara la devolución de los recursos, cuando con un simple oficio del alcalde Martín Emilio, o de un asesor, o de los tantos abogados adscritos al despacho o a la oficina jurídica, era suficiente para la recuperación de los dineros por parte del municipio. Y continúa diciendo el memorialista que, para el mismo cruce u objeto se firmaron dos (2) contratos, uno en el que pactan el 30 % y en el otro, el 5% de honorarios, los que reposan en las sumarias, el uno, aportado por el apoderado Jackson Faber y el otro, por el ex alcalde Martín Sánchez (una clara muestra de falsedad procesal) y que para cualquier buen entendedor, son suficientes para proferir medida de aseguramiento intramural contra todos los involucrados en este asunto (de lo último, el comentario es mío).
Refiere en su escrito el denunciante que de manera aberrante, el ex alcalde Martín le otorgó facultades en el poder para recibir al abogado Asprilla Torres, quien sin mucho esfuerzo y con el solo oficio solicitando la devolución de los recursos, recibió la gruesa suma aquí mencionada ($1.091.988.680), proceso al que no vincularon a Martín ni a Gilder, pero es en este proceso con origen en esta denuncia, donde estos dos amigos tienen que decir como aparece el Dr. Jackson Faber, porque este solo no iba a llegar donde Martín a decirle: Deme un poder para reclamar una plata que tienen retenida en el juzgado tal, cuando eso solo lo sabía el despacho, quien lo recomendó -comentarios míos-. Insisto en que Martín, para conseguir siquiera una rebaja, porque no le veo otra salida, tendrá que decir la verdad. Claro que, con confesión, devolución de lo robado y todo, porque es bien sabido que hay fiscales que, burlándose de la justicia y de la sociedad, mandan a los implicados para sus casas, o los dejan libres ¡Amanecerá y veremos!
Al momento de presentar esta denuncia -principios del 2025-, el abogado amigo de todos, aún tenía en su poder $700.000.000, y escribiendo igualmente esta columna, no tengo información de que los haya devuelto, y si lo ha hecho, deben las autoridades investigarlo por enriquecimiento ilícito, porque no creo que, en tan poco tiempo, este haya obtenido ingresos por ese valor para justificar la devolución -si es que lo hizo-, a no ser que los haya obtenido en la “Canchita” de Istmina.
PDTA.1.- Al oído de familiares y amigos: No me pidan que cese en el empeño de poner en conocimiento de la sociedad y de las autoridades, hechos de corrupción como los que aquí expongo, pues no hay nada personal y lo único que busco. es generar conciencia y que se impongan sanciones ejemplares a quienes los cometan. Y ¿miedo a que o a quién?
PDTA.2.- Publicada la última columna sobre el Hombre de Atrás, he venido recibiendo una serie de amenazas, las que debidamente probadas, entregaré a las autoridades competentes, advirtiéndole a ellas y a la sociedad que, si algo llegare a sucederme en mi integridad física, empiecen por mirar al corregimiento de Pie de Pepé, Municipio del Medio Baudó.


